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Delitos contra la infancia ¿Están nuestros hijos seguros?

Secuestros de menores y otros delitos contra la infancia. Prevenir sin alarmismos.

Secuestros de menores y otros delitos contra la infancia. Prevenir sin alarmismos.

Llevamos ya algunos meses alarmados con el presunto depredador sexual de Ciudad Lineal, en Madrid, y los abusos cometidos sobre varias niñas, secuestradas por este criminal cuando jugaban en parques públicos. Los hechos son escalofriantes por lo que tienen de comportamiento psicopático. El abusador, al parecer, secuestra a las niñas, las traslada a algún lugar, donde, una vez drogadas, abusa de ellas y posteriormente lava sus cuerpos concienzudamente para eliminar los vestigios que puedan incriminarle. Ya digo, una conducta espeluznante que tiene alarmado a todo el país.

La semana pasada se produjo la denuncia de los padres de otra menor de nueve años, pero esta vez en el pueblo de Berrobi, en Guipúzcoa, cuando, según la niña, dos individuos trataron de introducirla en una furgoneta, escapando ella tras morder a uno de ellos. Como la niña ha aportado datos significativos que hacen difícil pensar en una invención infantil, la Ertzaintza investiga los hechos dándoles una cierta credibilidad. Hoy, por otra parte, me he desayunado con la noticia de que los vecinos de Ciudad Lineal por poco linchan a un empleado de una empresa de seguridad que pensaba instalar cámaras en un inmueble y que se encontraba en la zona haciendo fotografías de los emplazamientos posibles. Lo ha tenido que salvar la policía. Yo creo que la cosa se está desmandando en lo tocante a la alarma social y me gustaría utilizar este post para intentar poner un poco de cordura en todo ello.

Vamos a ver, depredadores sexuales y abusadores de la infancia los ha habido siempre, lo que no nos tranquiliza en absoluto, pero ahí está el dato. No debemos caer en el alarmismo de considerar que no se puede salir de casa con niños pequeños. Basta con que cuidemos de ellos, con que no los perdamos de vista en sus zonas de juego y estemos pendientes de con quien se relacionan. Lo normal, vamos. No es ni dejar a tu hijo suelto por la calle todo el día, ni tenerlo encerrado hasta que atrapen al sujeto, porque habrá más.

Otra cosa importante es acotar la zona de juegos del niño, decirle dónde debe estar y dónde no. Y si quiere salir de dicha zona, que nos pida permiso. Más consejos. Si el niño le dice que no quiere estar con algún adulto, o detecta que alguien se le acerca o intenta trabar conversación o relación con él, investigue, no le reste importancia al hecho hasta estar seguro. Y finalmente, debemos hacer pedagogía preventiva, no ocultar el mundo a nuestros menores. Deben saber que hay gente que puede hacerles daño y que deben aprender a apartarse y defenderse de ellos. Les tenemos que enseñar a pedir ayuda, a no dejarse engatusar con golosinas o similares, a marcar un número de emergencias, a memorizar el número de sus padres y sus datos básicos.

Como puede verse, son medidas muy sencillas que valen para evitar una gran cantidad de riesgos contra la infancia. Aplicándolas ellos estarán más seguros y nosotros también. Pensemos con la cabeza fría y tengamos cuidado, pero no traumaticemos a los niños con cuentos del sacamantecas, hay que decirles la verdad, las cosas como son y veremos que lo entienden perfectamente.

Por otro lado, el tener la cabeza fría supone también el que, ante cualquier sospecha, demos parte a quien se debe, o sea, a la policía, antes de liarnos a palos con el primero que nos parezca sospechoso. Mientras tanto, sigue la persecución en Madrid. Buena caza.

P.D.: El lunes día 15, se emitió por ETB2 un programa en el que analizamos esta temática y dimos algunos consejos. Para verlo, haga click en el siguiente enlace (: Secuestros de menores (Ver minuto 1h.10`)

Amenaza islamista. Presentamos las pruebas.

Al objeto de completar el post anterior titulado LA AMENAZA ISLAMISTA LLEGA A BILBAO, y ante las razonables dudas que puedan suscitar mis afirmaciones, presento a continuación las pruebas de que dispongo por diversos conductos. Juzgar si hay que tomarlas en cuenta o no, lo dejo a criterio del lector.

Oficio de la Guardia Civil a distintas unidades.

Oficio de la Guardia Civil a distintas unidades.

Publicación de mediados de agosto en prensa.

Publicación de mediados de agosto en prensa.

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Individuo sorprendido por la Ertzaintza haciendo fotos a las patrullas. En el móvil disponía de fotos realizadas en diversas fechas y anotaciones de tiempos de reacción, así como consignas islamistas. Agosto 2014.

Ataque a un agente de la Guardia Civil en Níjar por parte de un magrebí. Intento de apuñalamiento en el cuello.

Ataque a un agente de la Guardia Civil en Níjar por parte de un magrebí. Intento de apuñalamiento en el cuello.

Detalle de la herida provocada al agente.

Detalle de la herida provocada al agente.

La amenaza islamista llega a Bilbao.

Bandera_YihadEscribo este post a escasos dos días del inicio del mundial de baloncesto y a Bilbao, esa ciudad de la que somos todos los vizcaínos aunque la mayoría no vivamos en ella, han comenzado ya a llegar algunas selecciones. Aún no deben haberlo hecho la selección turca y la norteamericana.

Paralelamente a este evento y durante el mes de agosto han ido sucediéndose algunas noticias que han pasado inadvertidas para la mayoría de la ciudadanía y que solo hemos visto los que nos dedicamos a estas cosas a través de conductos oficiales. Estas datos nos hablan de la posibilidad de atentados o algún tipo de acción yihadista contra las dos selecciones que he citado más arriba por la posición geoestratégica que juegan los países que representan en cuanto a los conflictos que se suceden en Oriente Medio. Particularmente, los estadounidenses son objetivo del terrorismo internacional allá por donde van e imagino que ya estarán acostumbrados y sus sistemas de seguridad e inteligencia preventiva estarán al día.

La Ertzaintza, en coordinación con la Policía Local de Bilbao, efectivos de Seguridad Privada y la Policía Local de Barakaldo, que se encargarán de la seguridad exterior del pabellón deportivo, se ocuparán de cubrir el evento y parece que desplegarán un importante dispositivo, si bien las autoridades en ningún momento han aludido a la amenaza que refiero aquí, salvo para negarla en voz bajita, de manera que pase desapercibida. Y, sin embargo, esa amenaza es cierta y real. A mediados de mes, o un poco antes, la Guardia Civil advirtió a la Ertzaintza de las informaciones sobre instrucciones dadas a yihadistas por sus líderes espirituales y no tan espirituales para que intentaran arrebatar el arma a un policía, preferentemente municipal por ser más accesibles y adoptar menos medidas de seguridad, y rebanarle el cuello para, a continuación, abrir fuego indiscriminado contra todas las personas de las inmediaciones. Esto, que parece una historia de internet de las muchas que circulan, se comunicó al Departamento de Interior del Gobierno Vasco de manera, ya lo digo, oficial y, de ahí, a las comisarías de la policía autonómica y a las de las policías locales.

Entendiendo el ánimo de nuestras autoridades de no magnificar la amenaza en la prensa y alarmar en exceso al público, puede que convenga adoptar, sin embargo, una serie de precauciones dado que la alarma no ha sido desactivada y que el antedicho evento del mundial de baloncesto está ya tan cercano con lo que tiene de altavoz mediático en todo el mundo.

En una ciudad en la que todo el mundo va a procurar hacer su agosto, a nosotros los profesionales, incluidos vigilantes y personal de seguridad privada en general, nos toca estar atentos. Así que máxima colaboración con la policía, máximo  apoyo al compañero, no bajar la guardia y no menospreciar las señales de peligro. Y que todo vaya bien. Buen servicio.

En el punto de mira (otra vez).

Este soy yo, para el que no me conozca

Este soy yo, para el que no me conozca

Dicen que la talla de un hombre se mide por la de sus enemigos y al parecer al que suscribe le han surgido algunos con motivo de sus opiniones en este blog. Bueno, no los llamaría yo enemigos, sino adversarios, que quien como yo se ha visto ante enemigos de verdad, sabe que la palabra nunca hiere de la misma forma que las piedras, las navajas o las balas. Además, si no hubiera querido que nadie opinara en contra, no hubiera empezado este blog, ni participaría en los programas de televisión en los que participo habitualmente.

Me manda David, lector de mis artículos, un comentario con un enlace “por si me están pitando los oídos”, para que vea por donde me llegan los tiros. Lo abro y descubro que alguien, al que no alcanzo a identificar del todo pero que debe de participar en alguna de esas publicaciones anti policía, anti vigilantes y anti todo lo que lleve uniforme, está disgustado por mis palabras. Bajo el título de “Seguridad Privada: dinero nuestro, beneficios suyos”, arremete contra un servidor al que califica de “experto”, entrecomillando la expresión para resaltar seguramente que no lo soy, diciendo que arrimo el ascua a mi sardina, ofreciendo en el centro de formación del que soy fundador, “cursos basados en la normativa para formar a agentes de seguridad en la vigilancia de centros de internamiento”, el primero homologado que se dio en  España, y afeando de paso que se ofreciese en su día un descuento del 25% para vigilantes y escoltas en paro. Y dicen que digo que la seguridad privada es más barata y que todos salen ganando con la medida.

En el siguiente párrafo me critica el que le enmiende la plana al representante de Erne cuando afirmó en una reunión de EUROCOP que los vigilantes eran “guardas jurados disfrazados de policías” y por haber dicho lo que dije, que es lo siguiente: “no hay palabras para describir la mezquindad de quien, partiendo de una causa justa, la defensa de lo público, carga contra un colectivo al que deberían mirar con la admiración que merece quien trabaja sin medios, por la mitad del sueldo que ese señor, realizando muchísimas más horas anuales y sin disponer de prácticamente ninguna estabilidad laboral. Y encima vilipendiados. Además de puta, la cama”. Sí que lo escribí, si, me acuerdo perfectamente. Y me ratifico en ello, por si quedan dudas.

Dice que, si tan malos son los salarios, no es cierto que todos salgan ganando y que solo ganamos Prosegur y yo, como si estuviéramos a la misma altura un centro que no tiene ni secretaria para recibir a los clientes y Prosegur, que factura millones . Qué gran honor. Claro, este señor o señora seguramente tiene trabajo, como lo tengo yo, y se dedica a ser un antisistema de opereta tras salir del curro y tomarse un par de cervecitas con los colegas.

La diferencia entre él y el que escribe es que yo estoy día a día con vigilantes y escoltas que han perdido sus empleos, sus casas, sus familias y cuyas historias, no una, sino más veces, me han hecho llorar en  mi oficina, cuando me quedo a solas. Tragedias terribles a las que no me acostumbro. Historias de alcohol, de suicidios, de abandono, de personas en la frontera de la mendicidad. Historias de la Seguridad Privada de hoy.

Que quede clara mi opinión: La idea de que los vigilantes custodien los centros penitenciarios y dependencias de seguridad me parece que es beneficiosa para fomentar la contratación de muchos agentes privados hoy en desempleo. Me parece también que, en un país que merezca llamarse tal y ser la patria de todos los que en él habitan, dejar abandonados a su suerte a aquellos que con sus vidas protegieron a los políticos de la barbarie terrorista, es una indignidad que me avergüenza como español. Creo también que la seguridad privada es más barata que la pública porque, entre otras cosas, el salario del vigilante es una pura mierda y que eso debería revisarse y pelearse con furia por sindicatos y organizaciones de trabajadores, ya que es otra vergüenza. Y pienso, finalmente, que todos los sindicatos policiales que hoy critican la medida, poco criticaron cuando los vigilantes comenzaron a hacer escoltas a cargos públicos en los años del plomo. Aquellas sí que eran tareas policiales y no oí que las reclamaran para ellos en exclusividad. Al contrario, les vino muy bien que los privados se jugaran la vida en las calles mientras ellos se sentaban, entre otros destinos, en las garitas de las prisiones a vigilar las cámaras y a tomar café.

No creo que haya mucha gente más corporativista que yo en la defensa de la labor policial, ahí están mis escritos, pero de esto a justificar lo injustificable a base de hundir en la miseria al gremio hermano de la seguridad privada va un abismo.

Así que nada, sigo opinando lo mismo, encantado de estar (otra vez) en el punto de mira de algunos y de que mis modestos articulillos se lean, que para eso los escribo. Y, sí, me considero culpable de promocionar cursos con descuentos para compañeros en paro. Ahora ha terminado uno totalmente gratuito. Y al que no le guste, que no mire.

 

Desarmes, verificaciones y otras cosas de moda.

Era el desarme de ETA. No pude resistirme a ir y hacer la foto.

Era el desarme de ETA, no pude resistirme a ir y hacer la foto.

He esperado adrede porque me imaginaba lo que iba a pasar. Hace dos semanas largas que aparecieron por el Hotel Carlton de Bilbao los verificadores con la famosa acta de entrega-que-no-es-entrega de armas de ETA y la gente ya ni se acuerda. En este país, el vasco, el español o los dos juntos, cada uno que elija la fórmula que guste, ya estamos hechos a las voces como los gorriones, que dicen en mi pueblo.

Tal es el fracaso social de ETA últimamente que sus gestos no sirven más que para cachondeo de los de Vaya Semanita, tertulias televisivas y mareo de la perdiz. Yo creo que, si fuera de ETA, hubiera intentando hacer las cosas de otra forma que pareciera más seria. Entre dimes y diretes, teatrillos y tops manta de armas, lo que si es cierto es que hay que alegrarse de que estemos en este punto, ya que no muere gente ni se ponen bombas.

Me convocaron de la televisión vasca para dar mi opinión técnica sobre el asunto, en concreto de los informativos y del programa Sin Ir Más Lejos, lugares habituales de mis colaboraciones televisivas. En los dos casos me pronuncié solo técnicamente y expuse que no se podía considerar un desarme la exposición de cuatro armas en una mesa, las cuales nadie comprueba y hay que fiarse de un papel que traen escrito los etarras, limitándose los verificadores a firmarlo. Encima, las armas además se vuelven por donde han venido en manos de los etarras. Causó cierto estupor que yo dijera en el debate que ni siquiera sabíamos si eran de verdad o réplicas de esas de bolitas, tanto que han hecho con mis declaraciones video aparte, privilegio que se reserva siempre a los que dan la campanada. Confieso que eran ganas de provocar y retorcer las cosas pero, acostumbrados a que nos engañen, quería dejar patente encima de la mesa la escasa fiabilidad de la iniciativa a ojos de cualquier verificador que fuera imparcial y estos, está claro, no lo son. Si lo fueran, hubieran examinado una por una las armas, las hubieran manipulado, ellos o algún experto, hubieran tomado muestras de los explosivos para su análisis y, solo después, hubieran firmado que reciben “lo que parece ser el explosivo tal y tal” o “un arma en correcto estado de funcionamiento marca tal, número de serie tal y calibre cual”. Ah, y se las hubieran entregado a la policía. Para eso pretenden ser los notarios del proceso y la verdad es que me cuesta creer que esta gente tan prestigiada no sepa hacer las cosas bien. Así, ¿qué gobierno va a confiar en ellos?

En fin, creo que es un gesto insuficiente, tanto como lo sería que el gobierno, a cambio, acercara a dos presos a un cuarto de hora menos de viaje para sus familiares. En los próximos días veremos qué pasa, si es que pasa algo. Si no, veremos llover. Yo, por mi parte, me ofrezco como verificador técnico de las armas, con las cuales tengo cierta soltura. Creo que quedaría bien en los vídeos, chas, chas, manipulando los cerrojos con mano experta, extrayendo cargadores con la cara seria y mirando a los verificadores con gesto de asentimiento. Como soy un tío sin prestigio ni caché, me conformaría con que me pagaran un pincho-pote y con la efímera fama que me daría el evento. Como nunca he sido famoso, no se qué haría con ella pero, tras sopesarlo, he pensado que lo mejor será poner un bar de copas, como los futbolistas, y así me aseguro la vejez.

 

Click sobre el enlace para ver la noticia:

http://www.eitb.tv/es/video/teleberri–mediodia/2062948208001/3237312451001/21-feb-14/

Vídeo: Duda sobre el arsenal de ETA mostrado | Sin ir más lejos | EITB Vídeoswww.eitb.comVídeo: Duda sobre el arsenal de ETA mostrado. César Charro, especialista en seguridad, duda sobre si las armas que mostró…

EL PP Y SUS OCURRENCIAS. Enmiendas de última hora al proyecto de Ley de Seguridad Privada.

Salvados

Desde luego, estos del PP van a acabar con nosotros. ¿No se les ocurre meter in extremis una serie de enmiendas a la Ley de Seguridad Privada para dejarla más o menos como estaba antes de que empezaran a enredar con ella? Tengo en mi poder el texto y, al final, salvo el prestar servicios de vigilancia perimetral en centros penitenciarios y trabajar en dispositivos de vigilancia y protección coordinados con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, lo demás, lo más gordo al menos, se queda en agua de borrajas.

Se acabó la vigilancia en zonas comerciales y peatonales, fuera las identificaciones de ciudadanos en la vía pública. Queda, una chapuza a mi entender, la posibilidad de que los vigilantes anoten la identidad de los detenidos. No me entra en la cabeza para qué, la verdad. Porque si están detenidos, quiere decir que vendrá la policía a hacerse cargo de ellos y lo de tenerles el nombre apuntado para cuando lleguen suena más a servilismo que a labor investigativa eficaz. Preferiría yo que en vez de anotar se dedicaran a vigilar al interfecto para que no les atice y salga por pies, que hay gente para todo.

En fin, lo dicho, la política errática del partido en el gobierno parece no tener fin. El aborto, la seguridad privada, la sanidad, … ahora privatizo, ahora no; donde dije digo digo diego, … Joder que tropa, que dijeron Rajoy y el Conde de Romanones, cada uno por distinto motivo.

A mi también me han jodido. Dos meses después de recibir la llamada del programa SALVADOS, de La Sexta, para colaborar en una investigación que culminaba ayer en Bilbao con la grabación de una entrevista a un servidor a cargo de Jordi Évole, van y se rilan. Nos fastidian la investigación, el programa y mi minuto de gloria, así como el de mis compañeros y alumnos a los que había metido en canción para colaborar en la grabación. Qué chasco.

El tema prometía. Yo iba a hablar de lo mío, que es la formación, y pensaba reclamar más y mejores cursos para los vigilantes, que los pagaran las empresas y no ellos, como frecuentemente pasa, quería decir bien alto que hay que tener mucha dignidad para trabajar en esto por novecientos cochinos euros y aguantar además que la empresa se te descuelgue del convenio o te baje un treinta por ciento el sueldo, como ha hecho Alcor hace cuatro días. Pero en el paquete iban más cosas, se hablaría de las malas prácticas en este mundillo, de las implicaciones de miembros del gobierno actuales y pasados en las empresas de seguridad, de las diferencias en cuanto a atribuciones y consideración legal de policías y vigilantes, de la fallida reubicación de los escoltas privados, en el retrete después de quince años protegiendo a los que ahora tiran de la cadena… Bueno, creo que hasta iban a entrevistar a un empresario de la seguridad de esos que piensan que Hacienda somos todos menos él. No les digo más.

Un joyón de programa que, conducido por el premiado Évole de la forma que él acostumbra, es seguro que hubiera dado mucho que hablar y hubiera puesto los puntos sobre las íes en lo que es de verdad este sector. Siempre que salgo en algún medio lo digo: ponernos ojos y cara, darnos a conocer como personas, como trabajadores, no puede ser sino positivo. El ciudadano tiene derecho a saber que los males de la seguridad generalmente están varios escalones más arriba del vigilante, que suele ser la víctima y no el causante de ellos; también tiene derecho a saber que en este oficio mueren más vigilantes que policías porque los primeros trabajan solos, aislados, sin medios, con la formación justa y  sin amparo legal apenas. O que tú ciudadano que hoy te ríes, mañana puedes ser un triste vigilante, basta con que te larguen de tu cómodo puesto de oficinista para que se te quiten los remilgos y termines con cara de haba en la puerta de un Carrefour a aguantar que te llamen segurata y policía frustrado. Pero nadie se lo va a contar si no somos los que conocemos la realidad.

Como digo, los del PP se nos han adelantado y, al enmendar el proyecto, han reventado el programa dejándonos sin noticia. Hay que ver lo listos que son incluso sin querer. Jordi (me permito el atrevimiento de llamarle por su nombre de pila) me ha telefoneado para disculparse mil veces y pedirme que lo hiciera en su nombre con el resto de la gente que colaboraba con nosotros. Me quedo con una frase que me ha dicho: “nosotros no somos de los que decimos aquello de que la realidad no puede estropearte una buena noticia, a veces si te la estropea”. Es cierto, si la realidad cambia y lo que era de una forma ahora es de otra, hay que decirlo así, por derecho. Y si no se hace un programa, no se hace. Y si hay que pedir disculpas, se piden. Qué gran profesional y qué equipazo de lujo. Y aunque mi madre se quede sin presumir en la peluquería, me alegro de haberles conocido.

P.D.: Mi agradecimiento a todos los que tan amablemente han accedido a colaborar en el proyecto, particularmente a mi amigo Iñaki San Pedro, dueño de la escuela ISAN de defensa personal, en Getxo, la mejor que conozco y a la que invito a acudir a todos mis lectores. Es lo menos que puedo hacer.

DE LA BUENA Y DE LA MALA FAMA. El caso Torrevieja.

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Aunque se ha conocido la semana pasada, parece ser que los hechos sucedieron el 30 de diciembre. El relato resumido sería, según distintos medios, el siguiente: Un matrimonio francés con dos menores se encuentra pasando unos días en Torrevieja y deciden ir a comprar a un supermercado. Al salir, se activa la alarma y los vigilantes revisan los bolsos sin encontrar nada. Como esto es así, deciden trasladarlos a un cuarto donde sin saberse muy bien cuál es el motivo que lo desencadena, son reducidos, esposados y golpeados los dos padres en presencia de los menores, uno de los cuales lo graba todo con su teléfono móvil. En las imágenes se ve claramente a un vigilante sujetando por el cuello al hombre y a otro golpeando con el puño a la mujer. Algunos de los golpes son posteriores a su esposamiento.

Repito, es lo que dice la prensa y lo que se ve en las imágenes. A partir de ahí, las redes sociales, calentitas, hierven de comentarios a favor y en contra, más en contra, claro de la actuación de los vigilantes. Quiero dar mi opinión e ilustrarla con algo de meollo legal. A algunos no gustará, otros acaso la acepten como lo que es, una opinión más. Pero yo creo que si de algo no soy sospechoso es de tirar contra el vigilante a la menor oportunidad. Quien me conoce sabe que más bien lo contrario.

El asunto, en este caso y pese a lo que dicen algunos, no depende del contexto. Haya pasado lo que haya pasado en torno a un presunto hurto, esas imágenes nunca debieron producirse. Nunca un vigilante uniformado debió agredir a una madre ante sus hijos. No se ven en las manos de ella ni armas ni una feroz resistencia física. No hay proporción.

Si se trataba de un hurto, de una falta de hurto, entonces no procede la privación de la capacidad ambulatoria de una persona al menos de esa forma que es trasladando a una familia con menores a un cuarto cerrado ausente, como se ve, de toda garantía de derechos. La ley es muy estricta con las garantías de los derechos fundamentales y más en el caso de menores. Meterse una cosa en la cabeza por favor: para un vigilante siempre es mejor que haya testigos de su actuación. Por otro lado, como argumentaba un juez sobre ello, la Ley en ningún sitio dice que un vigilante pueda realizar un cacheo aunque, esto lo digo yo, tampoco dice que no se pueda. Y recuerdo que el cacheo no es solo la palpación de una persona sino también el registro de los efectos que porta consigo. Mirar un bolso es, técnicamente para la Ley de Enjuiciamiento Criminal, un cacheo. En esa revisión, por lo visto, no se encuentra nada al matrimonio y, aún así, se decide el traslado al citado cuarto, ¿en base a qué?. Que la familia, franceses que a lo mejor desconocen el castellano y puede que ni siquiera entiendan muy bien lo que está pasando, una vez en el cuarto, no quieran quedarse allí y exijan irse, es absolutamente comprensible y están en su derecho, pues por una falta, como ya he dicho, no puede ser detenido nadie que tenga domicilio conocido y esté plenamente identificado. Otra cosa es que tuvieran que esperar la presencia policial, si la sospecha de los vigilantes es fundada. Y, finalmente, los golpes a la madre, que no sabemos a qué obedecen, parecen tener el único objetivo de doblegarla y que siga permaneciendo en el cuarto. Muy difíciles de justificar, en cualquier caso.

Yo creo que la intervención, y lo digo con dolor, es abusiva. Y creo que ese tipo de comportamientos son los que luego los detractores de esta profesión, en la que a veces uno se juega la vida por novecientos euros, aprovechan para hacer todas las declaraciones negativas que estamos viendo a diario. ¿Se acuerdan de las imágenes de los telediarios con vigilantes abofeteando a menores e indigentes en el metro de Madrid? Yo si. Hay cosas, como esta y como aquellas, que no dependen, como digo, del contexto porque la imagen, que vale más que mil palabras, canta. Si queremos ser profesionales y que nos consideren como tales, no se puede tapar todo. Hay que actuar bien y admitir cuando algo no es correcto.

Además, y aunque suene egoísta, una intervención de ese tipo es una desgracia para el que la lleva a cabo, además de para todo el colectivo. También para la empresa, que es la que nos da de comer aunque poco y mal, y para la buena fama del cliente, que es el que da de comer a la empresa. Basta imaginar las consecuencias laborales y penales que puede acarrear a esos dos vigilantes el incidente. Aquí me temo que se va a hablar de todo, no solo de las lesiones de los  progenitores, que no parecen muchas, se va a hablar del daño moral, de racismo, de que los hijos han sufrido daños psicológicos, de que la embajada francesa pide al Ministerio que  haga justicia … Malo. No podemos permitirnos el lujo de que nos pase esto y el día que hemos ido a trabajar volvamos a casa con la vida profesional hundida. Ni nosotros ni nuestras familias lo merecemos.

No conozco a esos dos vigilantes, no se si son buenas o malas personas, no los condeno tampoco porque no soy juez y porque todos podemos equivocarnos. Espero, además, que tengan una buena defensa jurídica porque la van a necesitar. Y, sobre todo, espero y confío en que sirvan de ejemplo de lo que no puede volver a pasar. Por el bien de todos.