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Diviértete con seguridad

Concierto-de-Steve-Aoki-en-el-_54354731937_51347059679_342_226Llegado el fin de semana, a quién no le gusta salir a disfrutar de su tiempo, ir a cenar a nuestro restaurante preferido, asistir a un evento o tomar unas copas con nuestra gente en el local de moda; este, el de los locales de moda, es el motivo que me ha llevado a escribir este artículo.

Como profesional de la seguridad privada, me gustaría hacer especial hincapié en este tema totalmente desconocido para gran parte de la sociedad y por el que empresarios y organizadores aumentan sus beneficios a costa de la seguridad de las personas.

 

La seguridad

Un asunto relevante pero al que tan solo unos pocos damos la importancia que merece, bien sea por que nos dedicamos a ello o porque realmente nos preocupa.

Hemos llegado al punto en el que la sociedad no diferencia entre un conserje, un portero o un profesional de la seguridad.

En Euskadi existen muchos locales de ocio, bares, pubs y discotecas; locales que como es lógico han de cumplir con una normativa específica para evitar casos como el ocurrido en el Madrid Arena que arrebató la vida a unas chicas que tan solo querían divertirse en aquella trágica fiesta de “Halloween”.

La normativa

La administración debe garantizar el cumplimiento de la legislación y la normativa aplicable, en el caso que nos ocupa, entre otras son de aplicación las siguientes:

  • Ley 15/2012, de Ordenación del Sistema de Seguridad Pública de Euskadi
  • Ley 5/2014, de Seguridad Privada
  • Ley 4/1995, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas

    Vamos a centrarnos en la parte de la normativa que corresponde a las medidas de seguridad, concretamente a los medios humanos; es decir, si estos locales han de contar con personal de seguridad o no.

    La gran mayoría de lugares incumplen estas normas entre los que podríamos destacar discotecas y eventos, implantando en ellos servicios que distan mucho de lo requerido en la norma, utilizando empresas y personal que no es de seguridad privada.

Estas empresas, habitualmente de servicios, carecen de la perceptiva autorización administrativa para ejercer dichas funciones y su personal no cuenta con la formación necesaria para poder hacer frente a determinadas situaciones de emergencia.

La ley 15/2012, en su artículo 65 obliga a que los espectáculos y actividades recreativas cuenten con servicio de seguridad privada cuando se celebren en locales o recintos con un aforo superior a 700 personas; es decir, aquellos que superen dicho aforo han de contar con personal de seguridad privada, cualificado, formado y lo más importante perteneciente a una empresa de seguridad privada.

Empresas y Personal de seguridad privada

La ley 5/2014, en su artículo 2 define a las empresas y al personal de seguridad privada. Empresas inscritas en el perceptivo registro público que ha cumplir con los requisitos exigidos en la mencionada ley.

En el caso que nos ocupa, los Vigilantes de Seguridad deben vestir uniforme portando en el lado superior izquierdo de su pecho de la prenda exterior una placa identificativa con su número profesional y que además deben portar consigo una Tarjeta de Identidad Profesional que acredita su condición ante autoridades y ciudadanos en general.

Los Vigilantes de Seguridad deben carecer de antecedentes penales por delitos dolosos, deben superar las pruebas físicas y teóricas que exige el Ministerio del Interior para la obtención de su acreditación profesional, además están obligados a realizar reciclajes formativos en centros de formación autorizados; requisitos que no son exigibles a los referidos porteros de discoteca o auxiliares de servicios.

La gran mayoría del personal de seguridad privada tiene formación en primeros auxilios, en especial aquellos que prestan servicio en lugares directamente relacionados con terceros como pueden ser las diferentes redes de transporte, centros comerciales, etc.,

¿Qué hacer?

Como ciudadanos, hemos de exigir unos mínimos de seguridad, en especial en aquellos lugares en los que nuestra seguridad y la de nuestros seres queridos están en juego. Exigir a los responsables de verificar que se adopten todas las medidas destinadas a la prevención y control de riesgos a que se cumplan con la normativa vigente.

 

Endika Bernaola

Co-Fundador del CISPE

Sindicato de Seguridad Privada

PREMIO PARA “UNA PISTOLA Y VEINTICINCO BALAS”.

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Después de casi un mes sin dignarme a escribir una entrada en este blog, creo que ya viene siendo hora de hacerlo. Primero para disculparme con lo de siempre, la manida excusa del trabajo, y segundo para agradecer el aluvión de felicitaciones que he recibido estos días con motivo de la designación de mi libro, UNA PISTOLA Y VEINTICINCO BALAS, como finalista y después como vencedor en la categoría de Mejor Libro de Investigación 2015, de la editorial Círculo Rojo.

Me gusta recordar que las peripecias que cuento en él sobre la labor de los escoltas privados, no hubieran sido premiadas, ni siquiera conocidas, si ellos no me las hubieran relatado. Y también, que mi deseo al hacerlo ha sido siempre el que su trabajo no cayera en el olvido porque creo que se lo debemos.

La gala de los premios Círculo Rojo se celebró el viernes 13 de marzo en el Auditorio de El Ejido, con mucha pompa y etiqueta, mucho traje largo, televisivos de por allá y políticos varios, un poco lo de siempre pero que a mi, que nunca he merecido ser premiado por nada, me hizo sentir importante. No es moco de pavo que te den un premio literario.

Por relatar un poco lo que fue, diré que salí en viaje relámpago para Almería el día anterior en mi coche, como los escritores pobres, que son casi todos, y tras diez horas de viaje llegué al hotel que nos había designado la organización. Al día siguiente, incrédulo de que pudiera ser premiado, mientras (según supe luego) el resto de nominados se devanaba los sesos escribiendo discursos de agradecimiento, yo me fui hasta Almería capital, me tomé unos cuantos vinos blancos bien fríos con sus correspondientes tapas de pescaíto frito y luego recalé en el Catamarán, en el club marítimo, que ya conocía de alguna otra incursión gastronómica. Allí me aticé una ensalada de ahumados y un bacalao cconfitado al ajo blanco bien regado con más vino blanco fresquito y luego me fui a dormir la siesta, como debe ser.

Llegada la hora de la gala, aparecieron los chicos de la asociación de escoltas Las Sombras Olvidadas, que venían desde Córdoba para darme apoyo, nos hicimos glamurosas fotos todos juntos y entramos al salón de actos. El acto estuvo bien, muy al estilo de los Goya pero en libro, que siempre es menos comentado. Empezaron a repartirse los premios, poesía, novela, literatura infantil… y, por fin, tocó el turno al apartado de mejor libro de investigación, que era el mío. Se proyectaron en pantalla los trailers de las tres obras concursantes y luego dijeron aquello de: “Y el ganador es … César Charro, por Una Pistola y Veinticinco Balas”. Qué emocionante, la verdad. Jamás creí vérmelas en una de esas. Pero lo mejor, lo mejor de lo mejor, llegó luego y aún no he conseguido digerirlo del todo. Bajo la luz de los focos, quise que los escoltas que me acompañaban subieran conmigo a recoger el premio, se lo merecían, así que les levanté de sus asientos y recorrimos el pasillo entre los aplausos del público hasta el escenario. Me dio el premio un actor que hacía de Povedilla en la serie Los Hombres de Paco y, flanqueado por mis camaradas uno a cada lado como buenos escoltas, me acerqué al micrófono para decir unas palabras que ahora me arrepentía de no haber preparado. Y aquí viene lo bueno. Fue dedicar el premio a los escoltas privados por su labor en la protección de los amenazados y ver a casi novecientas personas aplaudir espontáneamente, interrumpiendo mis palabras. Me quedé helado. Fue la mayor ovación de la noche, la más prolongada y la más cálida. Después quise dedicárselo a las víctimas del terrorismo y a todos los que han sufrido sus consecuencias. Volvieron los aplausos y nos retiramos entre ellos porque habíamos excedido nuestro tiempo y aquello no paraba.

Cuando todo acabó, ya en la salida, muchas personas se acercaban a nosotros para felicitarnos y dar ánimo a los escoltas en su difícil situación actual. Confieso que a algunos no pude ni responderles porque se me trababa la voz. Incluso nos pararon varias veces por la calle, algo increíble. Consciente de que todo ese agradecimiento era para ellos más que para mi, a la llegada al cóctel que había organizado la editorial, me concentré en los pinchos dejando a los chicos de Las Sombras Olvidadas que, por un puñetero día, recogieran muestras de reconocimiento a su labor de tantos años. A fin de cuentas, ya se lo dije, el mérito de esta historia es suyo, a los demás nos corresponde que no caiga en el olvido.

Atentado de París y teorías conspiratorias

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Como ya hemos tratado en este medio el asunto de los atentados de París y como la noticia ya no es reciente, pues es sabido que todas dejan de serlo al día siguiente, valga esta entrada únicamente para poner aquí el enlace de mi intervención en el programa SIN IR MÁS LEJOS de la cadena vasca ETB2 y, también, para alertar contra las teorías conspiratorias que, como siempre que hay una desgracia de esta magnitud, florecen como setas, incluso aunque las setas no florezcan.

En el programa, el cómico Willy Toledo intervino telefónicamente para reclamar de Occidente que entonara el mea culpa por los miles de asesinatos que comete diariamente allá en tierras de moros. Oh si, he utilizado la palabra “moro”. A todos aquellos iletrados que me tachen de racista y tal y tal, les pongo, a modo de paréntesis,  las acepciones que a la palabra otorga el diccionario de la RAE:

1. Natural del África septentrional frontera a España. U. t. c. s.
2. adj. Perteneciente o relativo a esta parte de África.
3. adj. Que profesa la religión islámica. U. t. c. s.
4. adj. Se dice del musulmán que habitó en España desde el siglo VIII hasta el XV.

Y tras aleccionar a incultos bienpensantes y fauna modernista que no sabe lo que significa el acrónimo RAE, sigamos.

Pues decía Willy que pese a no justificarlo lo entendía. Tiene razón, yo también lo entiendo y por eso creo que esto necesita una reacción de lo más enérgica y no andar mostrando debilidades. También comentaba de pasada, y esto ya es de juzgado de guardia, que tenía sospechas, en base a un video que le habían mandado, de que el asesinato del gendarme fuera de mentira, un montaje de los cabrones mandatarios franceses y que, ya puestos, toda la masacre podía ser de autoría estatal gabacha, que no sería la primera vez. Ahí es nada. En su apoyo acudía, como cada vez que se trata de atacar a los estados francés y español, mi contertulio Gabirel que, además de ser buena persona es un borrokón de tomo y lomo (dicho sea esto desde el cariño). En estos casos Gabirel siempre está dispuesto a aceptar pulpo como animal de compañía si se ajusta a su guión.

He visto el video “demostrativo” de tan infame montaje por parte de los franceses. En él, una voz en off va mostrando con el ratón, que si aquí, fíjense, el arma al disparar echa un humo que esas armas no echan por el cañón, además el tiro impacta en el suelo y no en la cabeza del gendarme y, por último, oiga, es que no sale sangre. A esas alturas, se comprende que del descojono, se me cayó el ratón al suelo y no pude continuar viendo el video. Tampoco hacía falta. Cuánto experto, qué magna calidad investigativa. Me descubro. No sé cómo ese tipo no está de jefe de investigación criminal y se dedica, en cambio, a tocar la flauta junto con su perro por las fiestas. Es forense, experto balístico, técnico operativo en arma larga. Es Horacio, el Doctor House y Stallone, todo en uno.

Yo en el debate le dije a Gabirel que el humo que sale no es humo, sino polvo procedente del impacto de la bala sobre el asfalto, que el tiro en el suelo es posterior a su paso por el cerebro del pobre agente muerto y que puede que no haya sangre si el disparo en vez de en la mitad del cráneo ha entrado, por ejemplo, en la médula espinal a la altura de la nuca, que ahí siempre se sangra poco. Y que, de todos modos, llamara a sus familiares a ver si el agente había acudido a cenar a casa ese día.

Pero claro, como pasa siempre en la tele, no había tiempo para más y pasaron a otra cosa.

Para ver el programa, pinchar el link: Programa Sin Ir Más Lejos

Mi intervención está, más o menos, hacia la hora y veinticinco minutos.

Yihadismo, ¿estamos en guerra?

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La Guerra Santa llega a Europa

 

Doce muertos en París. Dos hombres pertrechados de armas automáticas han consumado una de las mayores carnicerías que pueden recordarse en la capital francesa desde los tiempos de la independencia de Argelia y lo que vino después. Pero, ¿estamos ante una guerra? Definir el concepto hoy día no es sencillo, pues muchas son las formas que la violencia viene alcanzando en el mundo y no todas pueden calificarse como tales. Vamos a ver los hechos y luego cada cual decidirá.

El EI, Estado Islámico, y Al-Qaeda, organización aún existente, han anunciado al mundo, por activa y por pasiva, que se hallan en guerra santa contra Occidente, incluyendo aquí a toda Europa, América, Oceanía y gran parte de Asia. Es decir, contra todos aquellos que son considerados infieles y no mahometanos. Por tanto, para estas organizaciones, lo que ha sucedido hoy, es una acto de guerra, una de sus operaciones militares en las que ellos, con su lógica, intentan dañar a su enemigo en su propia casa para infundirle miedo y sentimiento de derrota. Con ello, como ya dijera Sun Tzú, se intenta que el ejército contrario deje de luchar y se rinda al ver el enorme poder destructivo del adversario y cómo le puede golpear.

Por otro lado, los dos asesinos de hoy en París son soldados, término en el que englobo a personas entrenadas en la guerra. Soldados tienen los ejércitos, los tiene la Camorra (“soldati”) y los tienen los ejércitos mercenarios. Un soldado no tiene por qué pertenecer a un ejército regular, sino que es un individuo a la orden de una autoridad superior y cuya misión es causar bajas al enemigo que se le designe. Estos eran soldados pero no de élite. De su acción no se puede inferir una enorme preparación militar, sus movimientos son un ir y venir desacompasado, se equivocan a la hora de abordar el objetivo y solo después corrigen el error consiguiendo acceder a la redacción para convertirla en zona de muerte … Son simples peones con la instrucción justa pero, probablemente, con experiencia en combate en alguna de las muchas guerras que tan lejos nos quedaban hasta ahora. Suficiente para matar civiles y enfrentarse a policías con armamento básico.

Viendo las imágenes, oyendo las declaraciones incendiarias de algunos imanes en las mezquitas europeas,, habiendo constatado cómo las redes de la delincuencia menor de origen árabe terminan pagando tributo a la causa del yihadismo, díganme ustedes si les parece que estamos en guerra o no.

Lo publiqué en Facebook. El día 2 de octubre pasado, con motivo de la festividad de los Ángeles Custodios a la que suelo ser invitado, tuve la oportunidad de compartir corrillo con media docena de agentes de servicios de información de varios cuerpos, a saber, Guardia Civil, CNP y CNI. No me pregunten qué coño hacía yo allí ni en calidad de qué me admiten a escuchar sus opiniones, que eso es harina de otro costal. El caso es que todos coincidían en la gran amenaza que para nuestro país suponían los movimientos del mundo radical islámico que ellos venían detectando, investigando y de los cuales pasan, desde hace años, informe regular a unas autoridades que se los vienen pasando, a su vez, por el forro de los cojones. Un ejemplo que ponían era que si ellos recomendaban no permitir la entrada en España de tal o cual iman venido de Holanda o Inglaterra a la inauguración de alguna mezquita por su vinculación con el salafismo radical, a las autoridades políticas les faltaba poco para dejarle pasar la frontera  y, por supuesto, permitir su libertad de movimiento así como sus soflamas ante un público cada vez más numeroso, violento y entregado.

Libramos, pues, dos guerras. Una contra el integrismo radical, no contra los árabes, y otra contra los tontos, los ineptos y los sinvergüenzas que tenemos en nuestro país mandando y tomando decisiones. Es más difícil ganar la segunda, creo yo, y por eso la primera la tenemos medio perdida. Acuérdense de que los asesinos de doscientos compatriotas en los trenes de Madrid ya están todos en la calle. Tengan en cuenta que aquí hay actores que, como no saben actuar, se dedican a traicionar a su país, al mismo que les da de comer y les subvenciona  películas y obras de teatro que no van a ver ni sus padres, justificando cualquier asesinato de funcionarios de seguridad. Piensen también que cada medida de control, cada ley de seguridad, cada decisión gubernamental en este sentido, se encuentra enfrente inmediatamente con politicuchos que acusan de fascista, xenófobo y racista a quien tiene la obligación de tomarlas para protegernos a todos. Y no pasa nada. En las calles mueren los ciudadanos y les importa un huevo, mientras los que quedan sigan votándoles. Asesinan a policías y la pena les dura los dos minutos que salen en el plano del telediario. Hay atentados y alegan el imperio de la ley, una ley que ellos sodomizan para robarnos antes el dinero y, ahora que ya no queda, la seguridad. No digo que todos los políticos quepan en este saco, ojo, pero si que los que siguen limpios no han conseguido imponerse aún a los idiotas.

Me pregunta mi amiga Maika si lo de París puede pasar aquí sin caer en la cuenta de que ha pasado algo peor ya, que fue lo de los trenes de Atocha. Aquí, lo de París puede pasar dentro de una semana, dos días o un cuarto de hora porque España es Al Andalus, el paraíso perdido y un leit motiv de lucha para esta gente que han decidido ser nuestros enemigos y enfrentársenos a sangre y fuego en nuestras calles y nuestras casas. Y, muy importante, aquí puede pasar porque Europa está dormida, somos como los pollos que ven cómo el carnicero cada día elige a uno para cortarle el cuello y, pese a ello, no hacen otra cosa que arrinconarse contra la pared y procurar no mirar el filo con la vana esperanza de que a ellos no les llegue la muerte. Pero ningún pollo muere de viejo.

¿Estamos en guerra? No tengo ni puta idea, pero como no empecemos a tomárnoslo en serio la perderemos.

Mi publicación del 02 /10/2014

Mi publicación del 02 /10/2014

UNA PISTOLA Y VEINTICINCO BALAS. El fin de un proyecto.

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El día 19, viernes, terminó para mi uno de los proyectos más queridos de mi vida. No hablo de la vida profesional, que la mía está harto alejada del mundo de las letras, sino de algo más profundo. Me refiero a lo que fue mi peripecia vital durante muchos años y la huella que ello me dejó en muchos aspectos. Haber tenido la fortuna de narrar el trabajo de los escoltas privados en el País Vasco durante los años del terrorismo, del éxito de su labor, gracias a la cual hoy vivimos sin la zozobra de los atentados terroristas y, de algún modo marginal, haberme podido considerar incluido en su hermético mundo, ha supuesto para mi un hito. Y es que hay experiencias en la vida que no te dejan incólume, que te transforman aunque tú no lo hubieras querido y que, vistas desde la perspectiva del tiempo, te hacen reconocer que cambiaron tu vida. Ese ha sido mi caso.

He tardado más de un año en poner sobre el papel un libro de doscientas cincuenta páginas que, siempre lo digo, ya estaba escrito en mi cabeza desde hacía años. No me ha costado más esfuerzo que el de sacar tiempo de aquí y allá para redactarlo porque a medida que lo iba haciendo, las palabras me salían tan fluidas sobre el folio en blanco que, por un momento, tuve la osadía de creerme un escritor de verdad. Nada más incierto. Ahora que lo he terminado, siento que acaso no pueda volver a hacer algo así nunca más por la sencilla razón de que jamás alcanzaré vivencias de tal intensidad como las que tuve entonces al lado de aquellos que salen en las páginas del libro. Será en todo caso muy difícil. He empezado a pensar en alguna cosilla que tenía en la cabeza y es como si estuviera vacío. La pluma no va, las frases que escribo no son ocurrentes, carecen de chispa y no las veo como el futuro embrión de nada serio. Y eso que me apetecería seguir escribiendo. Pero dudo de mis capacidades para ello. Al final, quizá todo se deba a que uno es lo que es y punto. Un tipo que trabaja en la calle, que gasta suela, pasa frío y se la envaina cuando la política decide sobre lo profesional. Que cobra un sueldo por ello y al que el destino no le tiene deparada otra vida que la que lleva desde hace más de veinte años. Está bien, será así, pero siempre agradeceré a los dioses que me hayan dejado asomarme al maravilloso mundo de la escritura. Muchísimas gracias a todos por la acogida. Ahora, a la realidad, que ya tengo el uniforme preparado y las botas lustradas.

Qué hacemos con los pederastas

Momento de la intervención en el programa Sin Ir Más Lejos, de ETB2.

Momento de la intervención en el programa Sin Ir Más Lejos, de ETB2.

El post anterior lo dedicaba sobre todo a los progenitores y responsables de menores de edad y en él hacía algunas reflexiones sobre la protección de la infancia contra los depravados y abusadores de niños que llevan ya un tiempo siendo noticia en nuestro país.

Hoy me felicito de la detención del sujeto que llevaba tantos meses sembrando el pánico en Madrid con sus brutales agresiones sobre niñas de muy corta edad. A pesar de los agoreros y desconfiados que son capaces de tragarse sin problemas todas las zarandajas de Iker Jiménez o cualquier cosa que les diga Belén Esteban pero desconfían sistemáticamente de los informes policiales, resulta que el detenido era efectivamente el monstruo de Ciudad Lineal, Antonio Angel Ortiz, y a día de hoy las pruebas halladas no le quitan a este sujeto de pasar una larga temporada entre rejas. La policía no es tonta, sobre todo la española.

A eso iba. ¿Qué pena cabe imponer a un sujeto de esta catadura, capaz de raptar, drogar, violar y abandonar a su suerte a niñas de nueve o diez años? La de muerte la descartamos de momento, que estamos en un país civilizado. Del resto del abanico, ahora se habla de la prisión permanente revisable, una suerte de cadena perpetua que, al cabo de veinte o veinticinco años, se revisaría, como su nombre indica, en atención a las particulares condiciones del sujeto, su rehabilitación, su peligrosidad, etc. para decidir si se le pone o no en libertad. A esto, además, podríamos añadir la posibilidad de someterle a control y vigilancia una vez se encuentre libre, si es que ello procede.

En el programa de televisión al que fui invitado para comentar los pormenores de la investigación y posterior delincuente de este sujeto, participó también Javier Urra, ex Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid y experto Psicólogo Forense. Al igual que un servidor, abogaba para este tipo de delitos por dicha medida privativa de libertad en la seguridad que ambos tenemos de que estos sujetos son prácticamente irrecuperables para vivir libres sin que otros peligren.

No falta, sin embargo, a quien le parece una pena desmesurada, terrible. Son los tolays, por no llamarles otra cosa como irresponsables e imbéciles, que sostienen que con un par de cursillos en la cárcel y haciéndoles ver que estas cosas están feas, los monstruos se darán cuenta de ello enseguida y ya podremos volver a soltarlos para que den charlas de lo bien que les va ahora que no violan a niños y se han puesto a trabajar en una guardería como terapia.

Verán ustedes, se lo digo con la modestia de quien no es nadie, ni va camino de serlo ya, pero se lo voy a decir. A mí a esta alturas ya nadie me tiene que decir qué es un delincuente ni hablar de reinserción porque he contribuido a meter a algunos en la cárcel y he podido comprobar por mi mismo los niveles de reinserción social de algunos de ellos. Considero que hay quien tiene derecho a una segunda oportunidad, aunque les estemos dando bastantes más que muchas veces tienden a desaprovechar. Pero pienso de igual modo, llámenme fascista si quieren, que otros no tienen derecho ni a soñar con ella porque, si cometemos la irresponsabilidad de dársela, volverán a matar, a violar y a sembrar de horror nuestro entorno y el de nuestros hijos. No hay más. Y el que crea lo contrario, a lo mejor no ha tenido que proteger como yo a una mujer maltratada ni ha visto la cara de una madre después de que hayan violado a su hija.

Ah, otra cosa, piensen cuántas veces un sujeto que tenía que haber estado en la cárcel por violador, pederasta o asesino, ha vuelto a delinquir. Seguro que les vienen unos cuantos casos. Y eso que algunos habían hecho terapia.

Click en el enlace para ver el programa:

Detenido en Santander el pederasta de Ciudad Lineal. (Momento: 1h. 10´)

Delitos contra la infancia ¿Están nuestros hijos seguros?

Secuestros de menores y otros delitos contra la infancia. Prevenir sin alarmismos.

Secuestros de menores y otros delitos contra la infancia. Prevenir sin alarmismos.

Llevamos ya algunos meses alarmados con el presunto depredador sexual de Ciudad Lineal, en Madrid, y los abusos cometidos sobre varias niñas, secuestradas por este criminal cuando jugaban en parques públicos. Los hechos son escalofriantes por lo que tienen de comportamiento psicopático. El abusador, al parecer, secuestra a las niñas, las traslada a algún lugar, donde, una vez drogadas, abusa de ellas y posteriormente lava sus cuerpos concienzudamente para eliminar los vestigios que puedan incriminarle. Ya digo, una conducta espeluznante que tiene alarmado a todo el país.

La semana pasada se produjo la denuncia de los padres de otra menor de nueve años, pero esta vez en el pueblo de Berrobi, en Guipúzcoa, cuando, según la niña, dos individuos trataron de introducirla en una furgoneta, escapando ella tras morder a uno de ellos. Como la niña ha aportado datos significativos que hacen difícil pensar en una invención infantil, la Ertzaintza investiga los hechos dándoles una cierta credibilidad. Hoy, por otra parte, me he desayunado con la noticia de que los vecinos de Ciudad Lineal por poco linchan a un empleado de una empresa de seguridad que pensaba instalar cámaras en un inmueble y que se encontraba en la zona haciendo fotografías de los emplazamientos posibles. Lo ha tenido que salvar la policía. Yo creo que la cosa se está desmandando en lo tocante a la alarma social y me gustaría utilizar este post para intentar poner un poco de cordura en todo ello.

Vamos a ver, depredadores sexuales y abusadores de la infancia los ha habido siempre, lo que no nos tranquiliza en absoluto, pero ahí está el dato. No debemos caer en el alarmismo de considerar que no se puede salir de casa con niños pequeños. Basta con que cuidemos de ellos, con que no los perdamos de vista en sus zonas de juego y estemos pendientes de con quien se relacionan. Lo normal, vamos. No es ni dejar a tu hijo suelto por la calle todo el día, ni tenerlo encerrado hasta que atrapen al sujeto, porque habrá más.

Otra cosa importante es acotar la zona de juegos del niño, decirle dónde debe estar y dónde no. Y si quiere salir de dicha zona, que nos pida permiso. Más consejos. Si el niño le dice que no quiere estar con algún adulto, o detecta que alguien se le acerca o intenta trabar conversación o relación con él, investigue, no le reste importancia al hecho hasta estar seguro. Y finalmente, debemos hacer pedagogía preventiva, no ocultar el mundo a nuestros menores. Deben saber que hay gente que puede hacerles daño y que deben aprender a apartarse y defenderse de ellos. Les tenemos que enseñar a pedir ayuda, a no dejarse engatusar con golosinas o similares, a marcar un número de emergencias, a memorizar el número de sus padres y sus datos básicos.

Como puede verse, son medidas muy sencillas que valen para evitar una gran cantidad de riesgos contra la infancia. Aplicándolas ellos estarán más seguros y nosotros también. Pensemos con la cabeza fría y tengamos cuidado, pero no traumaticemos a los niños con cuentos del sacamantecas, hay que decirles la verdad, las cosas como son y veremos que lo entienden perfectamente.

Por otro lado, el tener la cabeza fría supone también el que, ante cualquier sospecha, demos parte a quien se debe, o sea, a la policía, antes de liarnos a palos con el primero que nos parezca sospechoso. Mientras tanto, sigue la persecución en Madrid. Buena caza.

P.D.: El lunes día 15, se emitió por ETB2 un programa en el que analizamos esta temática y dimos algunos consejos. Para verlo, haga click en el siguiente enlace (: Secuestros de menores (Ver minuto 1h.10`)