Archivo diario: abril 14, 2020

Seguridad privada: Cuando se pierde el norte.

Captura de pantalla 2020-04-14 a las 13.57.41Son tiempos difíciles para todos y esto hace mella en la sociedad, en las empresas y en el vecino de al lado. Pero lo que hoy vengo a contarles no tiene que ver con el coronavirus, ya que data de noviembre del año pasado. La historia es la siguiente: una empresa de seguridad, una buena página web y artículos sobre el tema en su pantalla de bienvenida. Hasta ahí lo normal. Lo raro empieza cuando uno ve que, en primer término, tienen un artículo, destinado al público en general, o sea, a sus clientes cuyo título reza: “Cómo denunciar a un vigilante de seguridad”. Miren, me ahorro el artículo y les pongo el texto del correo que les he mandado. Cinco minutos después retiraban el artículo. Señores empresarios, vigilantes, jefes y directores de seguridad, así con todo. En sus manos está prestigiar el sector y hacer que la sociedad le otorgue el reconocimiento que toda profesión ejercida por hombres y mujeres honrados merece.

“Estimados Sres.: Como persona ligada al sector de la seguridad, he observado con perplejidad que tienen uds. colgado en su web un artículo que ilustra cuáles son los pasos para denunciar a un vigilante de seguridad. Seguramente no ignoran uds, como empresa del sector, las enormes dificultades con las que estos profesionales se encuentran en el día a día, dificultades en términos de prestigio social, dificultades legales, dificultades a veces con la propia administración policial, escasez de medios, servicios inhumanos, etc. Quizá su empresa no sea de las que trata inicuamente a su personal pero, aún así, están en la obligación de empatizar con ellos y apoyarlos frente a ese sector social que de modo habitual tira por tierra, tanto a ellos como a sus actuaciones. ¿Se dan cuenta de que sólo faltaba que una empresa del sector viniera a hacer lo mismo? Con su artículo, dan a entender varias cosas: primero, que sus vigilantes, los de su empresa, es posible que no actúen conforme a derecho en algunas ocasiones, lo cual les atañe a uds. también de forma directa; en segundo lugar, hacen que las personas que lo lean desconfíen de una manera muy injusta de la figura del Vigilante de Seguridad. ¿Han visto uds. alguna publicación del Ministerio de Interior ilustrando a la población sobre lo que hay que hacer para denunciar a un policía? No, no la han visto, porque no existe. Quien quiere denunciar a un policía por una mala actuación tiene la ley por delante, igual que si se trata de un vigilante, un político, un médico o un directivo de empresa.

Pero es que, además, su artículo tiene errores impropios de alguien que conoce el derecho y que no contribuyen más que al descrédito de la profesión y de su propia empresa. Se los explico: Dice el redactor que “El principal trabajo de los vigilantes de seguridad cuando retienen a un sospechoso …” ¿cuando retienen, señores? Los vigilantes, como los ciudadanos y como las propias fuerzas y cuerpos de seguridad, no retienen a nadie, sino que la detienen, garantizándoles por tanto sus derechos y asegurándolos hasta que llega la policía. La retención no existe en nuestro acervo legal, salvo asimilada a un delito de detención ilegal. Esto es de primero de vigilante. Otra cosa, los profesionales de la seguridad privada no pueden ni deben interrogar al detenido como uds. afirman, puesto que ello podría viciar las posteriores declaraciones realizadas en la comparecencia policial. Tampoco identificarlo, ahí aciertan. Sólo pueden, y deben, impedir el delito, asegurar al delincuente y ponerlo a disposición del primer cuerpo policial que acuda a su llamado. Tercero, en ningún lugar de la normativa en vigor se dice que el vigilante no pueda realizar cacheos. Veo que asumen el hecho de que si un detenido puede portar elementos de agresión, pueda ser cacheado. Pero además existe amplísima jurisprudencia que avala el cacheo para el caso de sustracciones de efectos de alto valor económico, como sería el caso de un vigilante que presta servicio en una joyería en tanto acude  la policía ya que, en tal caso, la joya puede “desaparecer”. La cuestión objeto de debate aquí se halla en la idoneidad, congruencia y proporcionalidad de la medida. Cuarto, fuera del recinto cuya vigilancia tienen asignada, los vigilantes sí tienen competencias y bastantes: la primera, realizar comprobaciones sobre los sistemas de seguridad en el exterior, aparte hay varias más entre las que se señalan las de efectuar una persecución ante la comisión de un delito o prestar ayuda humanitaria, también custodiar maquinaria en la vía pública, instalaciones, etc.

En fin, termino diciéndoles que su artículo es profundamente desacertado, advirtiéndoles de que se está viralizando en las redes sociales, con lo negativo que esto nos parece para la imagen de  su empresa, y para la de una profesión que en estos tiempos que corren se está dejando la salud y la vida por ayudar a la población, y que muchos profesionales, entre los que me encuentro, les rogamos encarecidamente que lo retiren.

Sin otro particular, reciban un cordial saludo”.

P.D.: No, no digo el nombre de la empresa. Un error lo tiene cualquiera y lo han corregido muy rápidamente, lo cual es de agradecer.